¿Puede ayudarme la Biblia para dejar de sentir culpa?

Todos alguna vez hemos experimentado el sentimiento de culpa, esa sensación incomoda de que algo malo ocurre o ocurrió por causa nuestra y nos atormenta de forma constante en nuestros pensamientos. Algunas veces este sentimiento puede ser más intenso que otras, y esto dependerá, en su mayoría, de la gravedad de la situación por la cual nos sentimos culpables. Es aquí cuando un cristiano se pregunta: ¿puede ayudarme la Biblia para dejar de sentir culpa?

Sin importar qué tan mal nos sintamos, como en muchas otras situaciones, la Biblia y las palabras de Dios y su hijo, el rey de reyes, pueden ser de gran ayuda para lidiar con la desagradable sensación de culpa y para sanar esa herida en nuestra conciencia y alma. Es importante que te tomes el tiempo primero de analizarte a ti mismo y determinar si realmente lo que te agobia es un sentimiento de culpa o algún sentimiento parecido.

La respuesta que da la Biblia para dejar de sentir culpa

Como ya te venía mencionando, la respuesta de la Biblia ante la interrogante que se plantea en el título, es sí. Las sagradas escrituras tienen lo necesario para ayudar a cualquiera con algún sentimiento de culpa, tal como se expone en el Salmo 32:1-5.

Lo que se debe tener claro es que, si te equivocas y cometes un error, lo primero por hacer es reconocerlo y arrepentirte de ello; si lo haces de corazón, se te hará más fácil conseguir el perdón de Dios y así te ayudará a que te sientas mucho mejor. Solo asegúrate de acercarte con la humildad suficiente para escuchar al creador de todo lo existente.

Sentir culpa no es algo malo

Al revisar la biblia, es posible observar un par de veces cómo se hace mención al hecho de que el sentimiento de culpa no es algo necesariamente malo en su totalidad. Gracias a la culpa somos capaces de comprender y sentir lo que está mal, para así dedicarnos a asimilarlo y corregir las conductas que lleven a ella. Es como una especie de autocastigo que nos impone la conciencia para ayudarnos a mejorar, si es que realmente estamos dispuestos, claro.

El exceso de culpa no es bueno

Siguiendo lo que te mencioné anteriormente, las sagradas escrituras hacen la salvedad de que el sentir culpa en exceso puede resultar contraproducente. Lo bueno de sentir culpa es que te motive a realizar las acciones necesarias para cambiar y disculparte por lo cometido, pero este efecto se pierde cuando se siente demasiada culpa, al punto en el que el pensamiento que se genera es de que ya no se tiene remedio y nunca serás merecedor ni capaz de obtener el perdón de Dios para llegar a lo más preciado por todos, el regalo de la vida eterna en el reino de los cielos. Hay que tener cuidado en no caer en la desesperación en estas situaciones, ya que puede llevarte a hacer cosas que no son necesariamente válidas y hasta podrían ser claramente pecados de algún tipo.

la Biblia para dejar de sentir culpa

¿Qué puede hacernos sentir culpables?

Si piensas en la cantidad de cosas que pueden hacernos sentir culpables, te darás cuenta de que puede ser un número bastante grande. Las razones son tan diversas que pueden estar relacionadas con algo que hiciste y que eso haya lastimado de alguna manera u otra a una persona, o puede ser que no pares de pensar con culpa sobre algo que sientes que debiste hacer en un determinando momento y no tomaste la decisión de hacerlo. Incluso, es totalmente posible que te sientas culpable a pesar de que no sea tu culpa realmente.

Un buen consejo que da la Biblia para evitar situaciones que nos generen culpa, es plantearse objetivos acordes con la realidad. Es muy normal que nos exijamos lograr mucho y si no cumplimos con todos nuestros objetivos, desarrollemos un sentimiento de culpa, junto a la frustración, que nos puede causar mucho daño.

¿Cómo puedo manejar los sentimientos de culpa?

Lo primordial para manejar los sentimientos de culpa es no permitir que estos se apoderen de ti y te paralicen; lo mejor que puedes hacer es moverte y hacer lo necesario para acabar con esa horrible sensación. Una pequeña guía general sobre lo que puedes hacer, la encuentras en la Biblia a lo largo de sus sabias y sagradas palabras.

Reconoce tus errores

Comienza por pensar en qué te equivocaste y permítete orarle a Dios mientras le confiesas lo que has hecho y pides por su perdón. Es importante que hagas todo esto con la confianza y la fe de que Él te escuchará, pero solo si realmente te arrepientes y prometes con el corazón no volver a cometer ese error, al menos conscientemente. Recuerda que Dios es capaz de saber cuándo mentimos y cuándo hablamos con el corazón.

En el caso de que la culpa sea por haber lastimado a alguien, no solo deberás hablar con el Todopoderoso, también es de suma importancia que acudas a la persona afectada por tus acciones y te disculpes sinceramente en forma humilde y valiente.

Medita en lo que dice la Biblia sobre la misericordia de Dios

Si lees un poco en el Evangelio de Juan, te darás cuenta de que en algunas ocasiones se hace referencia a que podemos ser muy duros con nosotros mismos y pensar que no tenemos alternativa porque ya no merecemos el perdón ni el amor de Dios; pero lo que debes tener presente es que Él es mucho más grande que nuestro corazón, lo que significa que conoce muy bien lo que hay dentro de nosotros, nuestros sentimientos y lo débiles que podemos llegar a ser. Nadie más que Dios sabe que somos imperfectos y que es normal nuestras acciones equívocas, por esa razón, Él nunca rechaza a todo aquel que de verdad muestre su arrepentimiento y ganas de cambiar lo que se necesite.

Deje atrás el pasado

En la biblia puedes encontrar muchos relatos sobre algunas personas que en algún momento hicieron cosas malas, pero supieron reconocer sus errores y entregarse a la senda del Señor para obtener su perdón. Nunca es tarde para arrepentirse; luego de que lo haces, lo importante es dejar atrás el pasado para concentrarse en hacer bien las cosas en el presente y en el futuro por venir.

Entonces, ¿puede ayudarme la Biblia para dejar de sentir culpa? Por su puesto que sí.

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