Ser humilde - Frases de la Biblia

Latest

jueves, 28 de noviembre de 2019

Ser humilde



Tenemos un concepto errado de la humildad, pues creemos que la misma tiene que ver con nuestra posición social o con cosas materiales. No obstante, cuando se trata el tema de humildad estamos haciendo referencia a nuestra espiritualidad.

La importancia de la humildad

En Filipenses podemos ver plasmado lo siguiente:

“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo” (Filipenses 2:3)

Si podemos ver Jesús se mantuvo en obediencia hasta la muerte, aunque ciertos cristianos fueron llamados a dar sus vidas para glorificar el Nombre de Dios. Nosotros no tenemos que pasar por tal martirio, puesto que la muerte que se nos pide es el matar al yo personal para glorificar el Nombre de Jesús.

Todos los seres humanos desean que todo se haga a su manera; bien sea bajos nuestras condiciones y en nuestro momento. Sin embargo, en Mateo 16: 25. Jesús dice que cualquiera que quiera seguirlo debe negarse a sí mismo.

Esto encierra, por lo general, los hábitos y pensamientos que tengamos que no sean del agrado de Dios. Como también sucede que rechazamos una que otra cosa buena, ya que llegan en un momento no adecuado por lo que no encajan en el plan que Dios tiene para nosotros.

¿Por qué debemos ser humildes?

Para las personas que no son creyentes, les parece atípico el compromiso de obediencia de un cristiano hacia Dios, en particular cuando unas manos vacías deciden llevar una cruz, teniendo presente que en ciertas ocasiones seguir a Jesús implica sufrimiento.

Motivo por el cual los no creyentes no pueden ni experimentar, ni ver, la gran satisfacción que siente un cristiano cuando se hace lo correcto ante los ojos de Dios.

En el evangelio de San Juan 4: 34 expresa las siguientes palabras que Jesús dijo: “mi comida es que haga la voluntad del que me envió y que acabe su obra”

Ahora bien, lo que el alimento es para el cuerpo, de la misma manera la obediencia es para el espíritu y el alma. Cuando se le trabaja a Dios, nos sentimos vigorizados, fortalecidos, ya que nos sentimos más satisfechos que los placeres.

Sin lugar a dudas, la auto-negación duele la obediencia a Dios suele producir gozo. Los creyentes que deciden ser sumisos a Él Todopoderoso entienden que es así.




No hay comentarios:

Publicar un comentario